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En el mundo de los negocios, el contrato de exclusividad es la herramienta legal que garantiza que una relación laboral es única.

Y, aunque ofrece una gran seguridad a quien la impone, también limita la libertad de quien la acepta, lo que hace crucial entender sus implicaciones.

Y para eso estoy aquí, te voy a explicar en qué consiste el contrato de exclusividad y no competencia, cuáles son sus características principales y, además, te daré un modelo de contrato de exclusividad 😉

¿Qué es el contrato de exclusividad?

Un contrato de exclusividad es un pacto legal en el que una de las partes se compromete a no realizar una actividad profesional.

El objetivo de incluir un pacto de exclusividad es regular de forma expresa que el trabajador no podrá prestar servicios para terceros mientras esté vinculado con la empresa, evitando situaciones de competencia desleal o conflictos de intereses.

👉 Quien lo impone se asegura de que su socio, distribuidor o empleado no trabaje para un rival directo. A cambio, la parte que acepta la exclusividad suele recibir una serie de beneficios, como un flujo constante de trabajo, una comisión más alta o un trato preferencial.

Es un documento legal que no está regulado por una sola ley en España, sino por las normas generales del Código Civil y el Código de Comercio. Por eso, es fundamental que el acuerdo sea claro, detallando la duración, el alcance geográfico y las condiciones que lo rigen para evitar malentendidos y problemas legales.

contrato de exclusividad y confidencialidad

Diferencias entre el contrato de exclusividad y el pacto de no concurrencia

Es muy común confundir estos dos términos porque ambos limitan la capacidad de una persona o empresa para trabajar con terceros. Sin embargo, su momento de aplicación y su objetivo legal son completamente distintos.

Por un lado, el contrato o pacto de exclusividad y confidencialidad se aplica durante la vigencia del contrato. Es una condición activa para que la relación comercial o laboral exista. Su objetivo es asegurar el compromiso y evitar que los recursos se dispersen. Al entenderse que la exclusividad forma parte de las condiciones generales del contrato, la remuneración por este ya la contemplan.

En contraparte está el pacto de no concurrencia que se aplica después de que el contrato haya terminado. Se busca evitar que un extrabajador utilice la información confidencial, los conocimientos o la cartera de clientes adquiridos durante la relación laboral. En este caso, la ley exige que sea remunerado de forma explícita.

Diferencias entre el contrato de exclusividad y la cláusula de exclusividad

La diferencia entre ambos no está en el fondo legal, sino en la forma y el contexto. Ambos tiene el mismo objetivo, pero uno es un documento completo y el otro es solo una parte de un documento más grande.

Como ya te he dicho antes, el contrato de exclusividad es un documento legal independiente cuyo propósito único es regular el acuerdo de exclusividad. Mientras que la cláusula de exclusividad se encuentra dentro de un contrato laboral.

Características del contrato de exclusividad

Para que un contrato de exclusividad sea válido y cumpla su función, debe tener una serie de características. No es un simple “prometo no trabajar para otros”, sino un documento con requisitos legales concretos 🙄

  • Contrato consensual y bilateral. Aunque la obligación de no competir recae principalmente en una de las partes, el acuerdo es bilateral, es decir, participan dos partes. Su validez se basa en el simple consentimiento de ambas, aunque la recomendación es, siempre, plasmarlo por escrito para evitar cualquier tipo de malentendido o problema.
  • Temporalidad. La ley no permite las limitaciones permanentes a la libertad de empresa o de trabajo. Por eso, debe sí o sí tener una duración determinada. No puede ser indefinido, debe haber una fecha de inicio y de finalización.
  • Compensación. Aunque no requiera compensación económica explícita y separada, debe estar justificada por un beneficio o una contraprestación adecuada. Si la compensación no es justa o proporcionada, el contrato podría ser impugnado.
  • Ámbito claro de aplicación. Para que el contrato tenga validez, debe ser claro y no abusivo. Esto significa que debe definir los límites de la exclusividad, tanto geográfico como de actividad.

Ten en cuenta que un contrato que no especifique estos puntos podría ser considerado nulo por ser demasiado restrictivo.

Cómo redactar un contrato de exclusividad

Un contrato de exclusividad no es un simple formalismo, es una herramienta de protección. Aunque siempre es recomendable que un abogado lo revise, puedes redactarlo por tu cuenta. Un contrato bien redactado es claro, preciso y no deja lugar a la interpretación.

Estas son las partes que tiene que tener dicho documento:

  • Identificación de las partes. El contrato debe comenzar con los datos completos de ambas partes, para que quede claro quiénes están firmando el acuerdo.
  • Objeto del contrato. Esta sección debe describir con precisión la razón de ser del acuerdo. Es decir, qué es lo que se está contratando y por qué se aplica la exclusividad.
  • Cláusula de exclusividad. Esta es la parte central del contrato y donde hay que ser muy precisos. Deberás incluir, al menos, el ámbito geográfico en el que se aplica, qué productos o servicios están sujetos a ella y la duración limitada y específica.
  • Contraprestación. Deberás reflejar lo más claro posible la contraprestación por la que la parte que se obliga a la exclusividad lo hace. Si no está bien definida, el contrato se puede considerar nulo, así que ojito.
  • Cláusulas de resolución y penalización. Es fundamental que el contrato prevea qué sucede si una de las partes incumple el acuerdo.
    • Resolución por incumplimiento. Define bajo qué condiciones el contrato se da por terminado.
    • Penalización. Para protegerte, puedes incluir una cláusula penal que establezca una multa económica por el incumplimiento de la exclusividad.
  • Firma y jurisdicción. El contrato debe estar firmado por ambas partes en todas las páginas.

💡 Te recomiendo que incluyas una cláusula de jurisdicción, que especifique qué juzgados o tribunales serán competentes para resolver cualquier disputa que pueda surgir. En España, si no se especifica, se aplicará la jurisdicción del lugar donde se firmó el contrato.

Ventajas y desventajas de un contrato de exclusividad

El contrato de exclusividad es un arma de doble filo. Por un lado, puede ser una gran oportunidad para ambas partes; por otro, también puede convertirse en una jaula que limite demasiado la libertad del trabajador (y no todos pueden estar dispuestos…).

Lo vemos punto por punto ⬇️

Ventajas del contrato de exclusividad

  1. Estabilidad y seguridad económica: para el trabajador o autónomo, garantiza una relación más sólida y continua con la empresa, lo que suele traducirse en ingresos estables.
  2. Compromiso más fuerte entre las partes: la empresa sabe que no compartes tu tiempo ni conocimientos con la competencia, lo que puede reforzar la confianza mutua.
  3. Acceso a mejores condiciones: a cambio de esa exclusividad, es habitual que se ofrezcan beneficios extra, ya sea en salario, incentivos o proyectos de mayor responsabilidad.
  4. Protección de intereses empresariales: la compañía evita el riesgo de que su información, clientes o estrategias acaben en manos de rivales directos.
  5. Relación más estrecha: al no repartir esfuerzos con otros clientes o empresas, se fomenta una dedicación más profunda al proyecto en común.

Desventajas del contrato de exclusividad

  1. Limitación de la libertad profesional: el mayor “pero” para el trabajador o autónomo es que no puede colaborar con otras empresas del mismo sector, lo que reduce opciones de crecimiento.
  2. Dependencia de una sola fuente de ingresos: si la relación laboral o comercial se rompe, quedarse sin alternativas puede ser un problema serio.
  3. Posibles desequilibrios de poder: en ocasiones, la empresa impone la exclusividad sin compensar adecuadamente al trabajador, lo que genera un contrato injusto.
  4. Conflictos por interpretación: no siempre queda claro qué se considera competencia directa, y eso puede acabar en roces o incluso litigios.
  5. Freno a la experiencia y la visibilidad profesional: limitarse a un único proyecto puede impedir al trabajador ampliar su portfolio, red de contactos o aprendizaje en otros sectores.

Este tipo de contrato puede ser beneficioso, claro que sí; pero debe de compensarse correctamente y haber una relación de confianza entre las dos partes. En resumen, hay que saber equilibrar.

Preguntas frecuentes del contrato de exclusividad

Te voy a responder las preguntas más habituales sobre este tipo de contrato para que no se quede nada en el tintero.

¿Cuándo usar el contrato de exclusividad?

Es útil en situaciones concretas donde la confianza, la confidencialidad o la dedicación plena marcan la diferencia. La idea es que ambas partes tengan claro que se gana más de lo que se pierde con este tipo de acuerdo.

Estos son los momentos más recomendables para usarlo:

  • Cuando hay información sensible de por medio. Si el trabajador o autónomo va a tener acceso a datos estratégicos (clientes, procesos internos, planes de expansión…), la empresa puede querer asegurarse de que no comparta nada con la competencia.
  • Si se necesita dedicación exclusiva al proyecto. En proyectos grandes o muy exigentes, la empresa puede exigir que la persona se centre al 100% en esa colaboración. Esto suele pasar con desarrolladores de software, creativos o perfiles clave en fases de lanzamiento.
  • Cuando la empresa ofrece condiciones ventajosas a cambio. La exclusividad debe ser correspondida. Si se pide, lo lógico es que la empresa lo compense con un salario más alto, incentivos o una relación más estable.
  • En sectores con alta competencia. En ámbitos como el marketing digital, la hostelería, la consultoría o el diseño, es habitual que una empresa no quiera que su colaborador trabaje al mismo tiempo para rivales directos.
  • Para fidelizar talento. Si un trabajador aporta un valor estratégico dentro de la compañía, la exclusividad puede ser una manera de blindar la relación y evita que se lo quede la competencia.

Y oye, en los negocios como en el amor, exigir exclusividad sin dar nada a cambio puede acabar como los rosario de la Aurora, así que cuidadito 🙄

¿Son legales los contratos de exclusividad?

Sí, sí y sí; los contratos de exclusividad son totalmente legales en España. Pero claro, no vale cualquier cosa. Su validez depende de que se cumplan algunas condiciones y que no se vulneren los derechos básicos de quien lo firme.

En el caso de los trabajadores por cuenta ajena, el Estatuto de los Trabajadores permite que la empresa pacte la exclusividad, pero establece límites:

  • Debe constar por escrito en el contrato o en un anexo.
  • La empresa está obligada a compensar económicamente al trabajador por esa limitación, ya sea en forma de complemento salarial u otros beneficios.
  • No puede implicar una restricción indefinida: la exclusividad se limita a la duración de la relación laboral.

En el caso de los autónomos, la situación es más flexible. Pueden firmar acuerdos de exclusividad con empresas o clientes siempre que ambas partes lo pacten libremente. Sin embargo, si esa exclusividad implica trabajar solo para un cliente y bajo sus directrices, la relación puede parecerse demasiado a la de un asalariado, lo que podría derivar en una falsa autónomía (y ahí ya hablamos de problemas legales serios).

Por otro lado, un contrato de exclusividad nunca puede:

  • Violar derechos fundamentales (como el acceso al trabajo).
  • Impedir el desarrollo profesional futuro más allá de lo razonable.
  • Imponerse de forma unilateral sin contraprestación.

A ver, siempre que se firme de forma voluntaria, estén bien redactados y se respeto el equilibrio entre las partes, no habrá problemas.

¿Cuánto tiempo dura un contrato de exclusividad?

Como tal no existe una duración concreta fijada por ley, por lo menos en España. Depende más que nada de lo que acuerden las partes, siempre que ese plazo sea razonable y proporcional.

En el caso de los trabajadores asalariados, la exclusividad suele estar ligada directamente al tiempo que dure la relación laboral. Cuando finalice el contrato, cada mochuelo a su olivo; aunque, si además eciste un pacto de no competencia postcontractual, y no puede superar:

  • 2 años para técnicos.
  • 6 meses para el resto de trabajadores.

En el caso de los autónomos o profesionales independientes, la exclusividad se fija en el contrato de prestación de servicios y dependerá del tiempo que dure la colaboración.

🧑‍⚖️ Los tribunales han dejado claro que un contrato de exclusividad con duración excesiva o indefinida, sin contraprestación justa, puede considerarse abusivo y, por tanto, quedar anulado.

¿Qué sucede si una de las partes incumple la exclusividad?

Ya está claro que el contrato de exclusividad es un compromiso legal y, evidentemente, incumplirlo tiene consecuencias 👀

Si incumple el trabajador o autónomo

Cuando el profesional firma que no trabajará para la competencia y lo hace igualmente, la empresa puede:

  • Aplicar sanciones disciplinarias (en el caso de asalariados), que van desde una amonestación hasta un despido disciplinario.
  • Reclamar daños y perjuicios si puede demostrar que el incumplimiento ha causado pérdidas económicas o un perjuicio real a la empresa.
  • Resolver el contrato en el caso de autónomos, e incluso exigir una indemnización si estaba prevista en las cláusulas.

Si incumple la empresa

La exclusividad también obliga al otro lado. Si la empresa no cumple con lo pactado, por ejemplo, no ofreciendo la compensación económica acordada o vulnerando otras condiciones, el trabajador o autónomo puede:

  • Exigir el cumplimiento del contrato, reclamando judicialmente lo que le corresponde.
  • Romper la relación laboral o profesional sin penalización por su parte.
  • Reclamar una indemnización por daños y perjuicios si demuestra que el incumplimiento le ha perjudicado (por ejemplo, si rechazó otros proyectos por la exclusividad).

👉 Muchos contratos incluyen una cláusula de penalización. Lo más habitual es una cantidad económica que la parte incumplidora debe pagar si rompe el acuerdo.

Ejemplo de modelo de contrato de exclusividad

Si no te queda claro cómo redactar el contrato de exclusividad o la cláusula, te voy a dejar un ejemplo de cada uno para que puedas ver de forma práctica como sería un contrato listo para firmar 😜

No me des las gracias para eso estamos jeje

Con esto yo creo que te debe haber quedado bastante claro en qué consiste este contrato de exclusividad, pero si te queda alguna dudilla por ahí no dudes en acudir a los asesores laborales de Ayuda T Pymes 😉