Tiempo estimado de lectura: 6 minuto(s)

Seguro que sabes cómo despedir a esos trabajadores que no cumplen o que han cometido alguna infracción.

Pero, cuando tu empresa está pasando un mal momento o tienes claro que vas a cerrar y no te queda otra que despedir a buenos trabajadores, la cosa cambia.

No dude en que querrás lo mejor para ellos, pero al querer “ayudarles” también puedes meterte en problemas. Por eso, te voy a contar qué consecuencias tiene el despido pactado, para evitarte sustos desagradables 😥

¿Qué es un despido pactado?

Técnicamente, un despido pactado es un acuerdo que firman un empresario y trabajador para el cese de la relación laboral, de manera que ambos salgan lo menos perjudicados posible.

Se le llama despido de mutuo acuerdo porque:

  • La empresa no puede seguir manteniendo ese puesto y no quiere complicarse la vida con despidos disciplinarios ni objetivos.
  • El trabajador prefiere “salir bien” y con derecho a paro o indemnización, y mantener una buena relación con su jefe porque entiende la situación, espera una recomendación, etc.

Cuando intentas hacerlo de “tapadillo” para que el trabajador pueda cobrar el paro como si fuera un despido “legal”, es cuando empiezan los problemas: si te pilla el SEPE, claro. El favor a tu empleado se convierte, entonces, en un fraude a la Administración y puede costarte muy caro.

¿Es legal pactar un despido?

Cuando se habla de “despido” lo normal es pensar que una de las dos partes quiere dejar la relación laboral, de forma habitual el empresario (cuando es el trabajador se habla de baja voluntaria).

Entonces, puede parecer lógico llegar a un acuerdo entre las partes para evitar litigios y peleas. Hasta ahí todo correcto, pero, entonces, ¿por qué este pacto puede ser considerado ilegal?

La respuesta es que el despido pactado será ilegal cuando se intente engañar a la Administración, haciendo pasar un “adiós” amistoso por un despido objetivo para que, por ejemplo, el trabajador tenga derecho a una indemnización y/o paro, cuando no hay causas reales que lo justifiquen.

En ese caso, te estarás saltando la ley incurriendo en una “simulación de despido” y las consecuencias no te van a gustar nada porque, entre otras cosas, se puede:

  • Exigir al trabajador que devuelva todo.
  • Sanciones económicas a la empresa (art. 307 del Código Penal) por fraude a la Seguridad Social.
  • Llevar el caso a los tribunales si se considera una infracción grave.

En cualquier caso, sería la propia Administración la que tendría que demostrar el fraude.

Por lo tanto, si te encuentras en la situación de tener que realizar un despido, lo mejor es que te asesores y lo hagas correctamente para evitarte estos problemas.

Consecuencias de pactar un despido fraudulento

Como ves, intentar ayudar a tu futuro ex empleado, puede traerte más de un disgusto.

Cuando el SEPE detecta algo raro que le lleve a pensar que se está produciendo un despido pactado encubierto, no duda en tirar de la manta y llegar hasta el final, con las siguientes consecuencias para tu empresa:

  • Sanciones económicas, con multas cuyos importes podrán variar según se califiquen como infracción leve (máximo 751 €) hasta infracción muy grave (hasta 225.000 €), según indica el Art. 40 LISOS. Eso sin hablar de que Hacienda y la Seguridad Social también tendrán algo que decir al respecto.
  • Reclamaciones legales. Como hemos adelantado, puedes llegar a juicio si al SEPE le da por impugnar el despido, y según lo que dictamine el juez, podrías incluso tener que reincorporar al trabajador o pagarle una mayor indemnización.
  • Problemas con la Seguridad Social. Hacer un despido simulado también tiene implicaciones con la Seguridad Social, sobre todo en lo concerniente a las cotizaciones y que el extrabajador cobre prestaciones que no le corresponden. Esto puede pude acarrearte más sanciones y recargos.
  • Problemas de acceso a ayudas, bonificaciones, etc. Cometer fraude por simulación de despido, también hace que no puedas acceder a subvenciones y/o ayudas públicas. Incluso que no puedas aplicarte bonificaciones, incentivos, beneficios fiscales, etc. durante 3 a 6 años.
  • Mala imagen de la empresa y riesgo reputacional. Cometer infracciones e ilegalidades también afecta a tu imagen hacia el resto de empresas y trabajadores, por lo que te será más complicado atraer y retener talento, y ganarte la confianza del sector.

Como ves, un despido mal planteado puede acabar costándote un ojo de la cara. Por eso, aun a riesgo de resultar pesado, mi consejo es que antes de meterte en este problemón, pregunta a un buen profesional y deja asesorarte para hacerlo bien.

Entonces ¿se puede pactar un despido y que sea legal?

Después de conocer todo esto, podrías pensar que es imposible poder pactar un despido.

Puede que resulte complicado, pero se puede conseguir si lo haces como un desistimiento por mutuo acuerdo, claro y transparente con los siguientes pasos:

  • Realizar un acuerdo de extinción de mutuo acuerdo. Este documento debe reflejar sin ninguna duda que:
    • Las dos partes lo hacéis de manera voluntaria.
    • Indicáis claramente la fecha de finalización de la relación laboral.
    • Dejáis claras las condiciones que hayáis pactado: indemnización, preaviso, liquidación etc.
  • Firmar ambos este acuerdo, conservando cada uno su copia por si surgiera algún tipo de inspección.
  • Abonar las liquidaciones que correspondan: el salario del último mes, el finiquito con las vacaciones generadas no disfrutadas, pagas extras devengadas, etc. Además, la cuantía de la indemnización voluntaria que quieras darle (si así lo habéis pactado).
  • Comunicar la baja a la Seguridad Social. La empresa tendrá que dar la baja en Seguridad Social con el código 13, que es el de baja por acuerdo de ambas partes (deja claro que no se trata de un despido ni de una baja voluntaria). Cualquier otro código podría ser un problema.

Respecto al paro, este tipo de despidos no dan derecho a paro porque no se consideran una situación legal de desempleo.

Aquí es donde suelen pillar a todos los que pactan un despido para que puedan cobrar el paro.

Opciones al despido pactado

Visto lo visto, si te parece muy arriesgado pactar el despido o prefieres hacerlo por las vías tradicionales para que tu trabajador pueda cobrar el paro, estas son las otras opciones de despido que puedes aplicar, según se ajusten a tu caso.

Alternativa¿Qué es?VentajasInconvenientes¿Derecho a paro?
Despido objetivoCese por causas económicas, organizativas, técnicas o de producción.Indemnización más baja (20 días/año). Requiere justificar muy bien las causas. Puede ser impugnado.
Despido improcedenteDespido sin causas objetivas o sin seguir el procedimiento adecuado.Se reconoce indemnización de 33 días/año. Coste mayor para la empresa.
Baja voluntaria incentivadaEl trabajador renuncia, pero la empresa le ofrece una compensación económica.No computa como despido. Posible ahorro en costes si se negocia bien.Tipo de despido que no tiene derecho a paro.
Mutuo acuerdo con indemnizaciónExtinción del contrato por acuerdo entre las partes con pago voluntario de compensación.Relación laboral termina sin conflicto. Flexibilidad en la negociación.No da derecho a paro salvo que se simule despido (lo cual tiene consecuencias legales).
Extinción por causas válidas (ET art. 49.1)Fin de contrato temporal, jubilación del empresario, fuerza mayor, etc.Totalmente legal. No requiere indemnización en algunos casos.Aplicable solo en supuestos concretos.Depende del caso

Como ves, tienes varias formas de despedir legalmente a un trabajador sin que resulte muy perjudicado y sin que tú te arriesgues a meterte en problemas. Y si tienes alguna duda o necesitas asesorarte, en Ayuda T Pymes pueden echarte una mano en todo lo que necesites.