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En los últimos años las calles se han llenado de trabajadores en bicicleta con una gran mochila cuadrada a sus espaldas. La gente sabe que puede confiar en el servicio de reparto a domicilio para cenar, comprar o pedir aquello que necesiten sin salir de casa pero, ¿merece la pena ser repartidor autónomo? 🤔

Si te estás planteando darte de alta para trabajar repartiendo comida y productos en tu localidad, quédate porque te voy a contar si es rentable ser transportista autónomo. ¡Tú decides si te compensa!

¿A qué se dedica un repartidor autónomo?

Un repartidor autónomo es un profesional que se dedica a entregar productos a los clientes. Estos repartidores en general se desplazan a través del área local pero pueden ampliar su radio de acción para llegar a todo el país.

La diferencia principal con los repartidores contratados por empresas es que ellos mismos son los encargados de gestionar su propio negocio, por lo que pueden tener un mayor control en el volumen de trabajo que aceptan, horarios y forma de trabajar.

Hay distintos tipos de repartidores en función del medio de transporte que utilizan. Te los enumero a continuación para que puedas decidir cuál te interesa más:

  • Repartidor en patinete o bicicleta. Estos repartidores trabajan en entornos urbanos en los que pueden moverse a través del tráfico de una forma rápida y sostenible.
  • Repartidor en moto. Suelen encontrarse en grandes ciudades en las que las distancias son más largas y deben hacer sus entregas en un corto periodo de tiempo.
  • Repartidor en coche o furgoneta. Suelen elegir este transporte aquellas personas que quieren dedicarse a repartir productos más voluminosos o se encuentran en lugares con condiciones climáticas adversas.

Panorama del sector

Como ya te he comentado, el mercado del food delivery y las entregas a domicilio se ha convertido en un motor importante dentro del comercio de las ciudades. Cada vez hay más plataformas que ofrecen envío a casa lo que genera que haya una gran demanda de repartidores.

Esta demanda, aunque puede parecer algo positivo, también provoca más competencia entre los profesionales que se dedican al sector y que cambian los modelos de trabajo rápidamente para llegar a más clientes.

Así que sí, hay demanda y además está creciendo pero la regulación y la forma de trabajar cambia rápidamente y eso puede afectar a la rentabilidad del negocio.

Ventajas e inconvenientes de ser repartidor

Como ocurre en todo tipo de profesiones, ser repartidor autónomo tiene sus pros y sus contras.

Ventajas:

  • Flexibilidad: puedes organizar tus horarios y tipo de entregas. Además puedes combinar clientes de diferentes plataformas e, incluso, empresas locales.
  • Independencia: no dependes de ninguna compañía.
  • Si tienes tu propia furgoneta puedes optar por contratos de mayor valor como mensajería urgente, paquetería o mudanzas.
  • Puedes especializarte en mercancía frágil, frío… sectores que suelen pagar más.
  • Una fuente de ingresos adicional: puedes combinar tu trabajo con el de repartidor para obtener otra fuente de ingresos.

Desventajas:

  • Los costes fijos pueden ser elevados por lo que se reduce el margen de beneficios.
  • Hay una gran competencia tanto entre las plataformas como con las empresas subcontratistas que hacen una gran presión en los precios.
  • Hay riesgos físicos ya que se pueden sufrir accidentes de tráfico, sobre todo entre aquellos que operan en bicicleta o patinete.
  • Los cambios regulatorios afectan de una forma importante modificando el modelo de negocio.

¿Es rentable ser transportista autónomo?

Siento no ser más claro en este punto porque la respuesta a esta pregunta es: depende. Ganar dinero como repartidor autónomo depende completamente del tiempo que tengas disponible para dedicarte a esta tarea y tu productividad.

Además tienes que tener en cuenta que un factor clave también es la localidad en la que residas y si en ella hay una mayor o menor cultura de pedidos a domicilio.

Tienes que pensar que ser autónomo implica pagar la tasa de autónomo y declarar el IVA todos los trimestres pero, por otra parte, también puedes acogerte a subvenciones o bonificaciones que te pueden ayudar en un principio como la tarifa plana de autónomos.

¿Cuánto gana un repartidor autónomo con furgoneta propia?

Pongamos que te estás planteando darte de alta en este sector porque ya tienes tu propia furgoneta, ¿cuánto puedes llegar a ganar?

La respuesta depende de factores como:

  • Número de clientes.
  • Horas que dediques.
  • Tus gastos fijos como gasolina, seguros y cuota de autónomos.
  • Dónde operes.
  • El tipo de carga que lleves.

Aunque no hay datos oficiales, las estadísticas y guías para autónomos estiman que un transportista autónomo en nuestro país suele ganar entre 1.200 y 3.000 euros mensuales. Eso sí, hay que coger esta información con cautela porque ya sabes que depende de todos los factores que te he enumerado antes.

Como consejo, antes de lanzarte a trabajar como repartidor autónomo haz una hoja de cálculo en la que pongas por un lado cuáles son los ingresos brutos que crees que puedes obtener y réstale los gastos fijos. Con esto podrás saber si te sale a cuenta ser transportista autónomo.

Consejos para ser repartidor autónomo

Si quieres dedicarte a esta profesión te voy a dar algunos consejos para que tu negocio salga adelante.:

  • Deja todo el papeleo a los profesionales. Bastante tienes tú con el trabajo diario como para además estarte preocupando por trimestres, contratos y demás. Deja todo ese trabajo a los profesionales de Ayuda T Pymes y tú ocúpate de tu negocio.
  • Planifica el día. Optimiza las rutas para poder llegar a entregar el máximo de pedidos posibles.
  • Sé amable. El servicio al cliente es muy importante para que te sigan llamando. Trata de conseguir buenas valoraciones tanto de los clientes como de las empresas con las que colabores.
  • Investiga las tarifas de la competencia. Con esta información podrás establecer las tuyas propias para resultar competitivo y ganar dinero con tu trabajo.
  • Haz descansos. No se puede llegar a todo si estás cansado. Establece tiempos en los que parar para que el trabajo no afecte a tu salud física y mental.

Casos de éxito

¿Hay casos de éxito entre aquellos que deciden ser repartidores autónomos? Sí, ¡y muchos! Solo tienes que ver cómo cada vez son más las personas que deciden hacer de este su camino profesional.

Entre ellos las características que más se repiten y que te pueden ayudar a triunfar en el sector son:

  • Aquellos que se especializan. Si consigues centrarte en un tipo de transporte para un comercio de gama mayor como puede ser la entrega de productos refrigerados en tiendas gourmet podrás establecer tarifas superiores y clientes más fieles. Piensa que cuanto menor es la oferta mayor será tu capacidad de negociación.
  • Los que consiguen contratos recurrentes. Es decir, aquellos repartidores que cuentan con empresas que confían en ellos y firman rutas diarias fijas. Tener ingresos fijos mensuales es clave para el éxito del negocio.
  • Repartidores eficientes. Esto no es repartir más sino optimizar las rutas o utilizar la tecnología disponible para reducir kilómetros o ahorrar en combustible, es decir, disminuir gastos fijos que permiten aumentar el margen de beneficios.

Así que, ¿merece la pena ser repartidor autónomo? Pues puede ser que sí, si cumples los requisitos, cuentas con la posibilidad de captar clientes estables y tienes ganas de trabajar por tu cuenta.

Si te planteas entrar en el sector hazlo con el apoyo de Ayuda T Pymes para asegurarte de que cumples con la normativa y estás al día con los pagos establecidos. ¡Es hora de lanzarse a la carretera!