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La subrogación es un proceso complejo en cuanto a obligaciones, ya que la ley protege a los trabajadores para que sus derechos y condiciones laborales se mantengan intactos.
Para las empresas, entender sus obligaciones en una subrogación es fundamental para evitar problemas legales, sanciones de la Inspección de Trabajo y conflictos con los empleados.
Pero, quieto… 🤚
Te voy a contar todo lo que necesitas saber para no verte en problemas. ¡Vamos!
¿Cuáles son las obligaciones de la empresa saliente en una subrogación?
Cuando una empresa vende una unidad productiva o se fusiona, el proceso no termina con la firma del contrato de subrogación, aunque eso ya te lo imaginas si estás aquí 🙄
La empresa que se va, es decir, la empresa saliente, tiene una serie de obligaciones críticas, sobre todo en el ámbito laboral.
👉 Recuerda que estas obligaciones están recogidas en el Artículo 44 del Estatuto de los Trabajadores para que no pierdan sus derechos.
1. Obligación de información
Esta obligación es la más importante y debe cumplirse antes de que se produzca la subrogación.
Aunque entre dentro de la lógica, la empresa saliente está obligada a informar a los comités de empresa o delegados de personal sobre los detalles de la subrogación, entregándoles por escrito esta información:
- Fecha prevista para la subrogación.
- Los motivos de la subrogación.
- Las consecuencias jurídicas, económicas y sociales que tendrá el traspaso para los trabajadores.
- Las medidas que se han previsto en relación con los trabajadores afectados.
👀 Y ojo, si en la empresa no hay representantes sindicales, la obligación de informar recae directamente sobre los propios trabajadores.
2. Obligación de cooperación
Otra obligación, también lógica, es la de colaborar activamente para que la subrogación sea un proceso fluido para todos.
Para conseguirlo, la empresa que se va debe entregar a la empresa entrante toda la documentación laboral de los empleados: contratos, nóminas, vida laboral, expedientes disciplinarios, etc. Y detallar las condiciones laborales aplicadas a los trabajadores, incluyendo convenios colectivos, acuerdos internos o cualquier otro pacto que afecta a la relación laboral.
3. Responsabilidad solidaria
Este es un punto crítico y el más relevante para la empresa saliente. La Ley establece que tanto la empresa saliente como la empresa entrante son responsables solidarias de todas las obligaciones laborales y de Seguridad Social que hayan nacido antes del traspaso.
Esta responsabilidad no es eterna; se extiende por un periodo de tres años desde la fecha de la subrogación. Esto significa que si un trabajador reclama un salario impagado de hace dos años, tanto la empresa que compró como la que vendió pueden ser responsables de ese pago.
4. Obligaciones administrativas
La última obligación que debe cumplir la empresa saliente en la subrogación es notificar el cambio a las autoridades competentes.
Por un lado, debe comunicar el cambio de titularidad de los contratos a la Tesorería General de la Seguridad Social. Y, en algunos casos, también es necesario notificar el cambio al Servicio Público de Empleo Estatal.
¿Cuáles son las obligaciones de la empresa entrante en una subrogación?
Igual que la empresa saliente tiene obligaciones, la empresa entrante tiene aún más 😥
Cuando subrogas no es que vayas a contratar a nuevos empleados, sino que subrogas sus contratos, lo que implica que asumes todas las condiciones, derechos y obligaciones que ya existían.
Te lo explico con profundidad.
1. Asunción de los contratos de trabajo
Esta es la obligación principal y la que define todo el proceso. La empresa debe subrogarse en todos los contratos de trabajo existentes.
Esto significa que no puedes negarte a contratar a los trabajadores afectados por la subrogación. Debes mantener las condiciones laborales de los empleados, incluyendo el salario, la antigüedad, la categoría profesional y la jornada laboral.
Y no, no puedes aprovechar el traspaso para cambiar unilateralmente estas condiciones. Cualquier modificación debe seguir los procedimientos legales establecidos, como una modificación sustancial de las condiciones de trabajo.
2. Respeto de los derechos laborales
Aunque pueda parecer lógico, si no quieres llevarte una buena sanción (como poco), deberás asumir todos los derechos y deberes que los trabajadores ya tenían.
💡 En el caso de que los trabajadores estén cubiertos por un convenio colectivo, la empresa entrante debe seguir aplicándolo, al menos, hasta que expire.
Pero cuidado, porque la negociación de un nuevo convenio puede llevar su tiempo, y durante ese periodo, los derechos de los trabajadores se mantienen.
Por otro lado, la antigüedad de los trabajadores en la empresa anterior se mantiene intacta. así como cualquier beneficio o acuerdo interno que ya tuvieran.
3. Responsabilidad solidaria
Tanto la empresa saliente como la empresa entrante deben asumir esta gran responsabilidad. Por parte de la empresa entrante se trata de la responsabilidad solidaria de todas las deudas laborales y de Seguridad Social que la empresa saliente tuviese antes de la subrogación.
Por este motivo, es fundamental que, antes de firmar la compra de una empresa, realices una auditoría legal y laboral exhaustiva para detectar cualquier posible deuda o contingencia oculta.
4. Obligación de información
La transparencia es clave para evitar futuros problemas. La empresa entrante también debe informar a los representantes de los trabajadores sobre el proceso, sus consecuencias y las medidas que se tomarán en relación con el empleo.
No te olvides de comunicar a la Tesorería General de la Seguridad Social que has asumido la plantilla y que, a partir de ahora, serás el responsable de sus cotizaciones 👈
Consecuencias de no cumplir con las obligaciones de la subrogación
No cumplir con las obligaciones en un subrogación puede ser un riego altísimo. El ahorro de tiempo o dinero que puedas pensar que ganas al no cumplirlos puede convertirse en un problema legal y financiero que ponga en jaque la viabilidad de toda la operación.
El incumplimiento de la ley te expone a los siguiente riesgos:
- Sanciones de la Inspección de Trabajo: Es la consecuencia más inmediata. La Inspección de Trabajo tiene la potestad de imponer multas muy elevadas por no informar a los trabajadores, por no respetar sus condiciones laborales o por cualquier otra irregularidad en el proceso. Estas multas pueden ascender a decenas de miles de euros.
- Demandas laborales: Los trabajadores tienen el derecho de demandar a ambas empresas si consideran que sus derechos no han sido respetados. Esto puede llevar a juicios costosos, largos y a la obligación de pagar salarios, indemnizaciones o cotizaciones que no se han abonado.
A parte de los problemas legales, si no cumples con tus obligaciones como empresa entrante o saliente en la subrogación puedes deteriorar el clima laboral y de la reputación de la siguiente forma:
- Pérdida de confianza: Si los trabajadores perciben que sus derechos no se respetan, se crea un ambiente de desconfianza, miedo e incertidumbre, destruyendo la moral y motivación del equipo.
- Baja productividad y fuga de talento: La falta de confianza y la inseguridad laboral se traducen en una baja productividad. Los trabajadores descontentos pueden dejar la empresa, llevándose consigo el conocimiento y la experiencia, lo que dificulta la continuidad del negocio.
- Daño a la marca: Un proceso de subrogación mal gestionado genera una reputación muy negativa que puede dañar tu imagen de marca y hacer que te resulte más difícil atraer talento en el futuro.
Como ves, las obligaciones de la empresa en una subrogación no es un trámite sin más, sino un proceso que de hacerlo mal conlleva consecuencias legales, económicas y, sobre todo, humanas.
No te la juegues, acude a una asesoría profesional para empresas como Ayuda T Pymes, y cuenta con un equipo que te garantice que cumples cada paso ahorrándote problemas legales y que te ayude a navegar por un proceso tan complejo 🙌
