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¿Alguna vez te has parado a mirar la cuenta del banco de tu empresa y pensar: “vale, facturo, pero… ¿dónde está realmente el dinero”? Pues justo de eso va el estado de flujos de efectivo, de seguirle la pista al cash que entra y sale de tu negocio. No es un invento para marear contables, sino una herramienta clave para entender si tu empresa respira oxígeno financiero o se está quedando sin aire.

En este post te voy a enseñar qué es el estado de flujos de efectivo, cómo calcularlo paso a paso y ejemplos prácticos para que dejes de verlo como un jeroglífico 😝

¿Qué es el estado de flujos de efectivo y para qué sirve?

El estado de flujos de efectivo (también llamado cash flow statement en inglés) es un informe financiero que muestra todos los movimientos de dinero que entran y salen de una empresa en un periodo determinado.

👉 Dicho de forma sencilla: no te dice cuánto has facturado, sino cuánto dinero real tienes disponible para operar, invertir o pagar deudas.

El estado de flujos de efectivo es muy importante porque, una empresa puede tener muchos ingresos en sus cuentas anuales y, aún así, quedarse sin liquidez para pagar facturas, nóminas o proveedores.

El estado de flujos de efectivo actúa como un “radar financiero” que te permite detectar si tu negocio genera suficiente caja para mantenerse en pie y crecer.

El estado de flujos de efectivo sirve para:

  • Conocer la liquidez real de la empresa.
  • Detectar si el negocio está generando o consumiendo caja.
  • Tomar decisiones estratégicas sobre inversiones, financiación y gastos.
  • Anticipar posibles problemas de tesorería antes de que sea demasiado tarde.

Tipos de flujos de efectivo

El estado de flujos de efectivo se divide en tres grandes bloques, según de dónde venga el dinero y hacia dónde se va. Piensa en ellos como tres grifos distintos que llenan (o vacían) la hucha de tu negocio:

  • Flujos de efectivo de explotación u operativos. Son los que reflejan la actividad diaria de la empresa: lo que entra y sale de la caja por la venta de productos o servicios y los gastos necesarios para mantener el negocio en marcha. Por ejemplo, los cobros a clientes, proveedores, nóminas, alquiler, impuestos…
  • Flujos de efectivo de inversión. Aquí se registran las entradas y salidas de dinero relacionadas con la compra o venta de activos que sirven para hacer crecer la empresa. Algunos ejemplos son la compra de maquinaria, adquisición de un local, venta de un vehículo de empresa, compra de acciones de otra compañía…
  • Flujos de efectivo de financiación. Incluyen el dinero que entra o sale como consecuencia de pedir o devolver financiación, o de repartir beneficios. Algunos ejemplos de este son los préstamos bancarios, emisión de acciones, devolución de deudas, pago de dividendos, etc.

Métodos para calcular el estado de flujos de efectivo

El estado de flujos de efectivo se puede elaborar de dos formas: método directo y método indirecto. La información final será la misma (saber cuánto dinero entra y sale de la empresa en un periodo), pero la manera de llegar a ese resultado es distinta.

Método directo del estado de flujos de efectivo

Este método consiste en reflejar de manera literal todos los cobros y pagos realizados durante el periodo. Es como hacer una especie de extracto bancario detallado de tu empresa, agrupando las operaciones según sean de explotación, inversión o financiación.

Método indirecto del estado de flujos de efectivo

El método indirecto parte del resultado neto de la cuenta de pérdidas y ganancias (el beneficio o pérdida contable) y lo ajusta para reflejar únicamente los movimientos de dinero real.

Esto se hace porque el resultado contable incluye conceptos que no implican salida o entrada de efectivo, como las amortizaciones, las provisiones o las variaciones en cuentas por cobrar y pagar.

¿Cómo calcular el estado de flujos de efectivo?

Te voy a enseñar a calcular paso a paso el estado de flujos de efectivo con los dos métodos:

Cómo calcular el método directo del estado de flujos de efectivo

  1. Reúne la información de caja: extractos bancarios, caja menor y registros de cobros/pagos del periodo.
  2. Clasifica cada movimiento según su naturaleza:
    • Operativo (ventas cobradas, pagos a proveedores, nóminas, impuestos, etc.).
    • Inversión (compra/venta de activos como maquinaria, inmuebles, inversiones financieras a largo plazo).
    • Financiación (préstamos recibidos/devoluciones, emisión de capital, pago de dividendos).
  3. Agrupa y suma entradas y salidas por cada bloque: suma todas las entradas operativas; suma todas las salidas operativas; repite para inversión y financiación.
  4. Calcula el flujo neto por actividad: entradas menos salidas en cada bloque.
  5. Suma los flujos netos de los tres bloques para obtener el cambio neto de caja del periodo.
  6. Conciliación: Saldo inicial de caja + cambio neto = Saldo final de caja. Comprueba que coincide con el efectivo en el balance.
  7. Presentación: muestra subtotales por bloque y la conciliación final.

Ejemplo del cálculo del estado de flujos de efectivo

Imagina que los datos de una empresa durante un mes para hacer el cálculo del método directo son los siguientes:

  • Saldo inicial de caja: 5.000 €.
  • Operativo (entradas):
    • Cobros a clientes: 50.000 €.
    • Intereses cobrados: 500 €.
  • Operativo (salidas):
    • Pagos a proveedores: 20.000 €.
    • Salarios: 10.000 €.
    • Impuestos: 5.000 €.
    • Alquiler: 2.000 €.
    • Servicios: 1.000 €.
      • Salidas operativas = 20.000 + 10.000 + 5.000 + 2.000 + 1.000 = 38.000 €.
    • Flujo neto operativo = Entradas operativas − Salidas operativas = 50.500 − 38.000 = 12.500 €.
  • Inversión:
    • Compra de maquinaria: −15.000 € (salida).
    • Venta de vehículo: +3.000 € (entrada).
  • Financiación:
    • Préstamo recibido: +20.000 €.
    • Devolución préstamo: −5.000 €.
    • Pago de dividendos: −2.000 €.
  • Cambio neto de caja = 12.500 + (−12.000) + 13.000.
    • Primero: 12.500 − 12.000 = 500 €.
    • Luego: 500 + 13.000 = 13.500 €.

El saldo final de caja es el resultado del saldo inicial sumado al cambio neto (5.000 + 13.500), es decir 18.500 €.

Cómo calcular el método indirecto del estado de flujos de efectivo

  1. Parte del resultado neto (beneficio o pérdida del periodo).
  2. Ajusta por partidas sin efecto en caja:
    • Suma gastos no monetarios (amortizaciones, provisiones).
    • Resta ingresos no monetarios o ganancias que no supongan caja (ganancias por revalorización, ganancias en venta de activos incluidas en el resultado).
  3. Ajusta por variaciones en el capital circulante:
    • Aumentos en activos circulantes (clientes, existencias) → restan (menos caja disponible).
    • Aumentos en pasivos circulantes (proveedores, acreedores) → suman (más caja disponible).
  4. El resultado de esos ajustes es el flujo de caja de las actividades operativas por el método indirecto.
  5. Añade luego los flujos de inversión y financiación (igual que en el método directo) para obtener el cambio neto total de caja.
  6. Conciliar con saldo inicial y final para comprobar consistencia con el balance.

Ejemplo 2 del cálculo del estado de flujos de efectivo

Para ponerte en situación, los datos del periodo de un mes para una empresa son los siguientes:

  • Resultado neto (beneficio contable): 12.000 €.
  • Ajustes no monetarios:
    • Amortizaciones (gasto contable sin salida de caja): +3.000 €.
    • Ganancia incluida en el resultado por venta de activo: −1.000 € (se resta porque la ganancia está en resultado pero la entrada de caja se registra en inversión).
  • Variaciones en capital circulante:
    • Aumento de clientes (cuentas a cobrar) → −2.000 € (más ventas no cobradas, menos caja).
    • Disminución de existencias → +1.500 € (venta de stock asumiendo cobro).
    • Aumento de proveedores (cuentas a pagar) → +1.000 € (se ha retenido caja).
      • Aplicamos los cambios: 14.000 − 2.000 + 1.500 + 1.000 = 14.500 €.
    • Flujo neto operativo (método indirecto) = 14.500 €.
  • Inversión:
    • Compra maquinaria: −15.000 €.
    • Venta vehículo: +3.000 €.
  • Financiación:
    • Préstamo recibido: +20.000 €.
    • Devolución préstamo: −5.000 €.
    • Pago de dividendos: −2.000 €.
      • Flujo neto de financiación = 20.000 − 5.000 − 2.000 = 13.000 €.
  • Cambio neto de caja = 14.500 + (−12.000) + 13.000.
    • Primero: 14.500 − 12.000 = 2.500 €.
    • Luego: 2.500 + 13.000 = 15.500 €.

Si el saldo inicial fuera 5.000 €, el saldo final sería 5.000 + 15.500 = 20.500 €.

Como has podido comprobar, el método directo es más intuitivo para quien gestiona caja día a día; mientras que el indirecto conecta mejor con el resultado contable siendo además el más habitual en informes financieros.

¿Cómo interpretar los resultados del estado de flujos de efectivo?

Calcular el estado de flujos de efectivo es solo la primera parte. Lo realmente útil está en saber leer qué significan esos números para tu empresa. No basta con ver si la caja ha subido o bajado: hay que analizar el origen de esos movimientos.

  • Flujos de efectivo de explotación. Cuando son positivos y estables es una buena señal, la actividad principal del negocio genera caja suficiente para cubrir gastos y crecer. En caso de ser negativos recurrentes, es señal de alerta, significa que la empresa no consigue que su actividad principal financie sus propios gastos. A largo plazo es insostenible, aunque se compense con préstamos o ventas de activos.
  • Flujo de efectivo de inversión. En este caso, negativo no es siempre malo, suele indicar que la empresa está invirtiendo en su crecimiento. Positivo puede significar que se están vendiendo activos. Bien si es una estrategia puntual, pero cuidado si se repite, porque puede reflejar que la empresa se está desprendiendo de recursos para sobrevivir.
  • Flujos de efectivo de financiación. Cuando es positivo suele venir de préstamos, aportaciones de socios o emisión de acciones. Es normal en fases de expansión, pero si se repite constantemente, puede indicar dependencia excesiva de la financiación externa. Negativos significa devolución de préstamos o reparto de dividendos. No es malo en sí mismo, pero conviene asegurarse de que no compromete la liquidez.

Cuando vemos el cambio neto de caja hay dos posibilidades. Si el saldo final de caja aumenta, la empresa tiene margen para invertir, pagar deudas y afrontar imprevistos. Si disminuye de forma continuada, aunque haya beneficios contables, puede significar que el negocio está quedándose sin oxígeno financiero, así que ojito.

Diferencias entre el estado de flujos de efectivo y el estado de resultados

A menudo se confunden porque ambos hablan de la “salud financiera” de la empresa, pero en realidad responden a preguntas distintas.

Por un lado, el estado de resultados responde a “¿Ha tenido la empresa beneficios o pérdidas en un periodo?“; mientras que el estado de flujos de efectivo responde a “¿Ha entrado o salido dinero real de la empresa en ese mismo periodo?“.

El resto de diferencias te las voy a dejar en una lista:

Estado de resultadosEstado de flujos de efectivo
Base de cálculoSe elabora con criterios contables (devengos): los ingresos y gastos se registran aunque no se haya cobrado o pagado todavíaSe centra en el movimiento real de caja: solo cuenta lo que entra o sale físicamente de la tesorería
EnfoqueMide la rentabilidad de la empresaMide la liquidez disponible para operar, invertir o financiarse
ComponentesAparecen partidas no monetarias (amortizaciones, provisiones, deterioros)Esas partidas se ajustan, porque no representan movimientos reales de dinero
UtilidadSirve para evaluar la eficiencia económicaSirve para evaluar la capacidad de pago y solvencia inmediata

Errores comunes al elaborar el estado de flujos de efectivo

Aunque el estado de flujos de efectivo es una herramienta poderosa, muchas empresas cometen errores que pueden distorsionar la visión real de su liquidez. Conocerlos ayuda a evitar decisiones equivocadas.

  • Confundir resultados contables con efectivo. Registrar ingresos o gastos que no implican movimiento de caja (amortizaciones o provisiones) sin ajustarlos puede inflar o reducir falsamente el flujo efectivo.
  • Mezclar actividades operativas con inversión o financiación. Por ejemplo, incluir el cobro de un préstamos en flujos operativos o registrar la venta de maquinaria como operación corriente. Esto da una imagen distorsionada de la caja generada por la actividad principal.
  • No actualizar el capital circulante correctamente. Ignorar cambios en clientes, proveedores o existencias puede llevar a sobrestimar o subestimar la liquidez. Cada variación del capital circulante afecta directamente a la caja disponible.
  • Omitir o duplicar movimientos de caja. Saltarse movimientos pequeños de efectivo o registrarlos dos veces puede parecer trivial, pero al final del periodo genera errores significativos en el saldo final.
  • Falta de conciliación con saldo inicial y final. No comprobar que el flujo neto concilie con la diferencia entre el saldo inicial y final de caja puede indicar errores de registro o clasificación.
  • Presentar la información de manera confusa. No separar claramente flujos operativos, de inversión y financiación dificulta la interpretación.

Preguntas frecuentes sobre el estado de flujos de efectivo

Para terminar, te voy a resolver las dudas más comunes que suelen surgir al trabajar con el estado de flujos de efectivo 🙌

¿Cada cuánto tiempo se debe hacer un estado de flujos de efectivo?

Dependerá siempre del tamaño y de las necesidades de la empresa. Si eres una pequeña empresa, mi consejo es que lo hagas de forma mensual o trimestral, para tener control de la liquidez.

En el caso de las medianas y grandes empresas, lo mejor es hacerlo de forma trimestral o anual, según la normativa contable y la planificación financiera.

Lo importante es hacerlo con regularidad para anticipar problemas de caja y tomar decisiones estratégicas.

¿Cómo afecta el estado de flujos de efectivo a la liquidez de la empresa?

El estado de flujos de efectivo muestra la caja disponible, no los beneficios contables. Permite identificar si la empresa puede pagar a proveedores, empleados, deudas o invertir en crecimiento sin recurrir a financiación externa.

Un flujo negativo no siempre es malo si proviene de inversión planificada, pero un flujo operativo negativo recurrente es una señal de alerta.

¿Es obligatorio presentar el estado de flujos de efectivo?

La obligatoriedad de presentar el estado de flujos de efectivo depende del tipo y tamaño de la empresa, así como de la normativa contable que le sea aplicable.

En España, todas las sociedades mercantiles que llevan contabilidad ajustada al Plan General Contable (PGC) deben elaborarlo. Las sociedades grandes y medianas deben presentar el informe junto con el balance y la cuenta de resultado en sus estados financieros anuales.

Por otro lado, las microempresas tienen ciertas exenciones, no siempre están obligadas a presentarlo formalmente. Aún así, elaborarlo de forma interna es recomendable, porque ayuda a gestionar la liquidez y a tomar decisiones estratégicas, aunque la ley no lo exija.

💡 Mi consejo es que lo hagas sea o no obligatorio para ti, ya que te permite detectar problemas de caja antes de que se conviertan en crisis, ayuda a planificar inversiones, pagos y financiación de manera más segura y además, ofrece información clara a socios, bancos o inversores sobre la solvencia y capacidad de generar efectivo de la empresa.

El estado de flujos de efectivo es la radiografía real de cómo se mueve el dinero de tu empresa. Calcularlo puede hacerse tanto por el método directo como el indirecto, y aunque las matemáticas son distintas, el objetivo es el mismo.

Al final, lo que de verdad mantiene viva a una empresa no son los números en papel, sino en el dinero que entra y sale de su caja. Si tienes más dudas no dudes en ponerte en contacto con los asesores de Ayuda T Pymes, ellos harán contigo el camino del emprendedor 😉