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Si eres de los que se informan sobre temas de empresa y autónomos a través de las redes sociales seguro que últimamente has empezado a escuchar cada vez más a menudo el término quiet firing o despido silencioso. Pero, ¿sabes exactamente lo que es? 🤔

Entender este fenómeno que no para de pillar fuerza te va a venir bien. Quédate porque te lo voy a explicar de forma muy sencilla para que no tengas dudas y no te perjudique.

¿Qué es el despido silencioso?

El despido no es un despido como tal. ¿Por qué te digo esto? Por la sencilla razón de que, cuando se da, no lleva asociada la típica carta oficial, ni los trámites legales necesarios y ni la indemnización.

Entonces, ¿de qué te estoy hablando? El despido silencioso o quiet firing es una estrategia empresarial que consiste en ir minando la moral del trabajador de forma progresiva hasta que él se va por voluntad propia. Al actuar de esta forma, el empresario evita pagar indemnizaciones por despido o afrontar consecuencias legales.

Seguro que no hará falta que te diga que no es una buena idea para tu negocio 😥

Algunas de las prácticas de despido silencioso son:

  • Ir eliminando las funciones del trabajador.
  • No darle tareas importantes.
  • Aislar al empleado de decisiones o reuniones importantes.
  • Ponerle condiciones que dificultan que siga en su puesto.
  • Negarle oportunidades de formación o promoción.
  • Ignorar sus logros o las aportaciones que hace a la empresa.

Parece una forma encubierta de acoso laboral o mobbing y tienes razón, lo es. Es una forma de que el empleado esté cada vez más descontento y se sienta poco valorado hasta que se acabe marchando por “iniciativa propia”.

El despido silencioso no es una forma de despido en sí, por lo tanto no tiene legislación específica. De todas formas, en el caso de que el trabajador sienta que ha habido un acoso o incumplimiento de contrato, sí que podría solicitar una indemnización por despido improcedente.

¿Por qué un empresario recurre al despido silencioso?

Un jefe o una compañía puede optar por realizar un despido silencioso por varias razones:

  • La más habitual es evitar costes. Al realizar un despido formal es obligatorio pagar indemnizaciones y hacer trámites legales. Al practicar el quiet firing te dejas de problemas y pagos, es el trabajador el que se va, cansado de la situación que está viviendo.
  • Mantener la reputación de cara al exterior. Despedir a un CEO puede dar una mala imagen al exterior, de que la empresa no sabe gestionarse bien. Hacer un despido silencioso es una forma discreta de hacer que esa persona se vaya de la compañía.
  • Mantener la reputación interior. A veces es muy difícil despedir a un empleado muy valorado por sus compañeros por lo que muchos directivos creen que es mejor que se vaya por sí mismo.
  • Falta de valentía por parte de la dirección. Hay jefes que no saben enfrentarse a un despido. Tener una conversación difícil y tomar decisiones claras se les hace tan cuesta arriba que prefieren que sea el tiempo y la presión sobre el trabajador los que hagan la tarea.
  • Mala cultura empresarial. Hay compañías en las que se normalizan esta clase de conductas como la forma de “hacer las cosas aquí”.
  • Falta de habilidad de liderazgo. En algunas ocasiones los jefes no son conscientes de que están realizando un despido silencioso. Simplemente carecen de habilidades para gestionar una empresa y esa situación lleva a que los empleados se vayan.

Consecuencias del despido silencioso

Aunque da la impresión de que en esta práctica todo es negativo para el trabajador, la empresa también sale perjudicada a largo plazo. Algunas de las consecuencias del despido silencioso son:

  1. Se pierde talento. La empresa pierde a profesionales que podrían aportar su experiencia y habilidades. Al sentirse mal comienzan a bajar su rendimiento en la empresa y, cuando se van, es necesario empezar de cero con otro empleado para que ocupe su lugar.
  2. Se crea mal ambiente laboral. Los compañeros saben que algo está pasando. Aquellos afectados hablarán mal de la empresa y el resto lo percibe, por lo que comienzan a sentir desconfianza o miedo. Este clima hace que suba el estrés, que entre ellos colaboren menos y, en definitiva, el equipo deja de trabajar unido para hacer que la empresa siga mejorando cada día.
  3. Hay costes de rotación. Sí, te ahorras el despido pero rotar al personal tampoco es barato. Tendrás que hacer procesos de selección, entrevistas, formar a los nuevos… eso mientras la productividad disminuye en el tiempo en el que el puesto está vacío. Es posible que esos costes en tiempo y dinero acaben siendo mayores que la indemnización.
  4. Problemas con los sindicatos. Los trabajadores comenzarán a denunciar estas prácticas a los sindicatos y el empresario puede meterse en problemas con ellos.
  5. Aumenta el riesgo legal. Ya te he comentado que el despido silencioso en España no está tipificado como tal pero el trabajador puede hacer denuncias por temas como el acoso, la discriminación, el cambio de funciones unilateral o el despido improcedente encubierto, y eso sí que puede terminar en los tribunales.

¿Cómo podría un empleado demostrar que es víctima de un despido silencioso?

El problema del despido silencioso es que no viene acompañada de un “te despido”, sino que se trata de señales sutiles que, poco a poco, hacen insostenible el trabajo.

Por eso, para demostrar que son víctimas de este tipo de despido, los trabajadores tiene que recopilar pruebas objetivas.

¿Cómo lo hacen?

  • Guardar comunicaciones escritas: emails, mensajes o chats internos donde se evidencie un trato diferente, cambios injustificados o exclusión de tareas.
  • Registrar cambios en las condiciones laborales: reducción de funciones, retirada de proyectos importantes, cambios de turno sin justificación, etc.
  • Documentar situaciones de aislamiento: exclusión de reuniones, falta de información necesaria para trabajar o bloqueo en canales internos.
  • Solicitar por escrito explicaciones: pedir formalmente la razón de los cambios puede dejar constancia de la falta de argumentos por parte de la empresa.

¿Cómo evitar caer en la práctica del despido silencioso?

La mejor forma de evitar las consecuencias que te he comentado en el punto anterior es hacer una buena gestión del personal. Aunque es difícil tomar la decisión y dar el paso de despedir a alguien, en muchas ocasiones es lo que hay que hacer por el bien del negocio.

Mantén una comunicación fluida con tus empleados. Diles claramente qué tienen que hacer, qué se espera de ellos y cómo lo están haciendo. Establece cuáles son los criterios de promoción y qué responsabilidades adquieren con cada cargo, y no dudes en formar a los mandos intermedios para que no se generen conflictos que se escapen de tu control.

Cuando surja un problema hay que abordarlo en el momento de una forma adecuada y respetuosa con todas las partes para que ese malestar no se enquiste y produzca un desgaste tanto en los trabajadores como en la dirección.

¿Cuáles son las ventajas de hacer bien las cosas?

Si algo no funciona como debería con uno o varios trabajadores, lo mejor es proponer una salida digna con un despido claro, legal y respetuoso que haga que no sientan que han recibido un mal trato. Hacer bien las cosas tiene muchas ventajas a nivel empresarial:

  • Refuerza la confianza de los trabajadores.
  • Mejora la reputación de la dirección.
  • Ayuda a cerrar las etapas de una forma ordenada y sana.
  • Disminuye el riesgo de enfrentarse a demandas judiciales.
  • Atrae talento de personas que buscan empresas responsables en el trato con sus trabajadores.

Por supuesto que el despido silencioso puede parecer una opción fácil y rápida para despedir a un empleado, pero se puede complicar acabar como los rosarios de la Aurora. En resumen, no te lo recomiendo.

Trata a tus empleados con respeto y así podrás garantizar el futuro de tu empresa y la retención de talento.

Si tienes algún problema con tus empleados, acude a los asesores laborales de Ayuda T Pymes, para que te ayuden a gestionar el papeleo de tu plantilla 🙌