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Comprar una sociedad limitada ya constituida puede sonar a jugada maestra; te saltas el papeleo, te ahorras tiempo y arrancas con el negocio casi al instante. Pero ojito, no es oro todo lo que reluce 🙄

Igual que puedes heredar una buena cartera de clientes que un quebradero de cabeza si no sabes bien dónde te metes.

En este post te voy a contar qué significa comprar una SL ya constituida sin filtros y cómo es realmente el proceso. ¡Vamos, que el tiempo es oro!

¿Cuáles son las ventajas de comprar una sociedad ya constituida?

Comprar una sociedad limitada ya constituida puede ahorrarte tiempo, papeleo y más de un dolor de cabeza. Este tipo de sociedades —también llamadas “sociedades urgentes” o “sociedades shelf”— ya están inscritas en el Registro Mercantil, con su CIF y todo listo para empezar.

Esta seria la lista de ventajas de comprar una SL ya constituida:

  • Ahorro de tiempo en trámites iniciales: Al adquirir una sociedad ya establecida, te ahorras el tiempo y esfuerzo necesarios para realizar los trámites de constitución, que pueden llevar varias semanas o incluso meses.
  • Capital social ya desembolsado: No necesitas aportar el capital mínimo requerido para constituir una sociedad limitada (3.000 euros), ya que este ya ha sido desembolsado.
  • Confidencialidad: La compra de una sociedad limitada no requiere la inscripción de los nuevos socios en el Registro Mercantil, manteniendo así tu anonimato frente a terceros.
  • Credibilidad instantánea: Una empresa con años de existencia puede proporcionar una imagen de solidez y experiencia frente a clientes y proveedores. (en los casos de sociedades con antigüedad)
  • Posibilidad de iniciar operaciones de inmediato: Puedes comenzar a operar y generar ingresos más rápidamente que si tuvieras que esperar a completar todos los trámites de constitución.

Pero no todo es un camino de rosas, comprar una sociedad tiene su parte negativa 🤔

¿Cuáles son los riesgos de comprar una SL ya constituida?

Aunque la idea de tener una sociedad lista para usar suena tentadora, no todo son ventajas. Comprar una SL ya constituida también tiene sus riesgos y limitaciones.

Para empezar, no tienes control sobre el proceso de constitución. Eso significa que no elegiste el nombre, ni los estatutos, ni el objeto social original, y puede que tengas que modificarlos después para adaptarlos a tu actividad (con el coste y los trámites que eso implica).

Además, aunque se supone que son sociedades “limpias”, conviene ser prudente. Antes de firmar, asegúrate de que realmente no haya deudas, contratos pendientes o movimientos anteriores. Una revisión legal o notarial puede ahorrarte sorpresas desagradables.

Por último, algo a tener en cuenta es que, a veces, el precio de compra incluye una comisión o sobrecoste por la inmediatez, lo que puede hacer que al final te salga algo más caro que constituir una nueva.

Cómo comprar una SL ya constituida

Si lo comparamos con montar una sociedad desde cero, comprar una SL ya constituida es muchísimo más rápido. Pero para que no te veas envuelto en problemas, lo mejor es que sigas unos pasos concretos:

  1. Busca una empresa especializada o un intermediario de confianza. No vayas a lo loco y compres la primera que se te cruce. Lo habitual es que las asesoría o los despachos mercantiles que se dedican a constituirlas y mantenerlas inactivas son las que se encargan de la venta. Acude a ellos y asegúrate que no tenga deuda, movimientos bancarios ni obligaciones fiscales previstas.
  2. Revisa la documentación. Pide toda la información que puedas como la escritura de constitución, estatutos, certificado del Registro Mercantil, CIF y justificante de estar al corriente con Hacienda y la Seguridad Social. Así sabrás exactamente qué estás comprando.
  3. Firmar la compraventa ante notario. En la notaría se realiza la trasmisión de participaciones sociales y el cambio de administrador, socios y domicilio social. Desde ese momento, la sociedad pasa a ser tuya.
  4. Actualiza los datos en el Registro Mercantil y la Agencia Tributaria. Una vez firmada la escritura, hay que inscribir los cambios en el Registro Mercantil y comunicar la modificación del titular a Hacienda. También tendrás que adaptar el objeto social si lo necesitas.
  5. Empieza a operar. con la sociedad ya inscrita a tu nombre y el CIF activo, puedes abrir una cuenta bancaria, emitir facturas y comenzar tu actividad sin esperas.

A pesar de su facilidad, no te vas a ahorrar el papeleo. Por eso, te aconsejo que acudas a una asesoría especializada como Ayuda T Pymes y te olvides de la burocracia 🙌

¿Cuánto cuesta comprar una sociedad ya constituida?

El precio de comprar una sociedad limitada ya constituida suele moverse entre 300 y 1.000 euros, aunque puede variar según la asesoría o la empresa intermediaria.

En ese importe normalmente se incluyen los gastos de constitución (notaría, Registro Mercantil, obtención del CIF, etc.) y una comisión por la gestión y la rapidez del servicio. En algunos casos, si la sociedad tiene ciertas características especiales como un capital social superior al mínimo o estatutos personalizados, el precio puede subir un poco más.

Preguntas frecuentes sobre comprar una SL ya constituida

Te voy a responder a las preguntas relacionadas con comprar una sociedad ya constituida que os suelen surgir antes, durante y después del proceso:

Al comprar una SL constituida, ¿puedo operar el mismo día?

Prácticamente sí. Cuando comprar una Sociedad Limitada ya constituida, la gran ventaja es precisamente la inmediatez. Una vez firmada la escritura de compraventa ante notario y realizado el cambio de administrador y socios puedes empezar a operar ese mismo día.

Pero… (Sí, hay un pero).

Si necesitas emitir facturas o abrir una cuenta bancaria, asegúrate de que el cambio de titularidad y el CIF estén actualizados (a veces tarda un par de días). Y recuerda que, si vas a modificar el objeto social o el nombre de la empresa, esos cambios se inscriben después en el Registro Mercantil, pero no te impiden comenzar la actividad mientras tanto.

¿Se puede cambiar el objeto social después de comprar?

Por supuesto, después de comprar una sociedad limitada ya constituida puedes modificar el objeto social para adaptarlo a la actividad que realmente vas a desarrollar.

De hecho, es un trámite bastante habitual, ya que muchas de estas sociedades se crean con un objeto social genérico y luego, se ajustan según las necesidades del nuevo propietario.

Para realizar el cambio tendrás que redactar una nueva escritura pública ante notario con el objeto social actualizado, inscribir la modificación en el Registro Mercantil que corresponda y comunicar el cambio a la Agencia Tributaria, actualizando el epígrafe del IAE si es necesario.

Y ojito que tendrás que asumir los gastos de notaría y registro.

¿Qué pasa con la contabilidad si la sociedad estaba inactiva?

Tranqui, no pasa nada. Una SL ya constituida pero sin actividad no ha emitido facturas, no ha tenido ingresos ni gastos, y por tanto su contabilidad está en blanco.

Aun así, aunque no haya operado, la empresa debe haber cumplido ciertas obligaciones mínimas como la presentación de cuentas anuales (sí, aunque sean cero) y declaraciones informativas ante Hacienda.

Mi consejo es que cuando vayas a comprar te asegures de verificar que todo esté al día y abras una nueva contabilidad con tus propios movimientos y operaciones.

Y para curarte de espanto, conserva toda la documentación anterior, da igual que esté vacía, ya que sigue formando parte del historial legal de la sociedad.

¿Se puede mantener la denominación original?

¡Claro que sí! Cuando compras una SL ya constituida, tienes dos opciones, conservar la denominación original o cambiarla por una nueva que encaje mejor con tu marca o actividad.

Si quieres mantenerla, no necesitas hacer ningún trámite adicional. El nombre de la sociedad seguirá siendo el mismo y podrás a operar al instante con esa denominación.

¿Existen riesgos fiscales por compras anteriores?

Sí, pueden existir riesgos, pero pueden llegar a ser mínimos si tienes precaución.

Lo más importante a la hora de comprar es revisar que no tenga obligaciones fiscales pendientes, porque cualquier deuda con Hacienda o la Seguridad Social sigue vinculada a la sociedad, no a sus antiguos socios.

Presta especial atención a lo siguiente:

  • Declaraciones de impuestos sin presentar (IVA, Impuesto de Sociedades, retenciones, etc.).
  • Multas o sanciones pendientes.
  • Cualquier deuda tributaria acumulada antes de la compraventa.

Antes de firmar algún documento, solicita un certificado de estar al corriente con Hacienda y la Seguridad Social y revisa la contabilidad y libros de la sociedad.

Para comprar una SL ya constituida, ¿necesito una oficina física?

No, no es obligatorio tener una oficina física para comprar una sociedad limitada ya constituida.

La sociedad necesita un domicilio social, que es la dirección oficial que figura en el Registro Mercantil y en Hacienda. Este domicilio puede ser:

  • Una oficina propia, si ya la tienes.
  • La dirección de tu casa, si la actividad lo permite.
  • O incluso un servicio de domicilicación ofrecido por algunas asesorías o despachos, que permite usar su dirección como domicilio legal de la empresa.

Lo importante es que sea un domicilio válido y oficial para recibir notificaciones y cumplir con las obligaciones legales y fiscales, pero no necesitas un local físico para comprar la SL ni para empezar a operar.

¿Qué pasa si compras una sociedad limitada con deudas?

Pues, básicamente, que corres riesgos importantes dependiendo del tipo de deuda del que se trate y de tu rol en la sociedad.

  • Deudas fiscales o con la Seguridad Social. Este tipo sigue vinculado a la sociedad, no a los antiguos socios. Como nuevo propietario tendrás que hacerte cargo de ellas, sino se solucionan antes de la venta.
  • Deudas con proveedores o bancos. Estas también pertenecen a la sociedad y pueden exigirse legalmente. Podrás encontrarte con reclamaciones, incluso embargos, si no se gestionan a tiempo.
  • Riesgo de responsabilidad limitada. La SL protege tu patrimonio personal, pero no te libra de los problemas si administras la sociedad de forma irregular o si firmas avales personales.

💡 Comprar una sociedad con deudas es muy arriesgado, lo mejor es asegurarte de que la empresa esté limpia antes de hacerlo.

¿Es posible comprar una sociedad con administrador?

Sí, es posible comprar una sociedad limitada ya constituida con un administrador, pero debes tener en cuenta que tras la compraventa, se puede decidir:

  1. Mantener al administrador actual, aunque esto no es lo habitual, ya que el nuevo propietario suele querer controlar la gestión.
  2. Nombrar un nuevo administrador, que puede ser tú mismo o alguien de tu confianza. Este cambio se realiza mediante una escritura pública ante notario y su inscripción en el Registro Mercantil.

Hasta que no se formalice el cambio, el administrador anterior sigue teniendo poderes legales sobre la sociedad, por lo que es importante firmar la compraventa y el cambio de administrador de manera clara y oficial para evitar problemas legales.

¿Cuánto hay que pagar a Hacienda por la venta de una sociedad?

La venta de una sociedad limitada no genera un impuesto específico sobre la sociedad en sí, pero sí puede tener implicaciones fiscales para el vendedor y, en algunos casos, para ti como comprador.

Para el vendedor lo que se grava es la ganancia patrimonial que obtiene al vender sus participaciones sociales. Esta ganancia se integra en la base del IRPF y se tributa según los tramos correspondientes.

En el caso del comprador, no paga un impuesto directo por comprar la sociedad. Si tendrá que hacer frente a los gastos de notaría y Registro Mercantil para formalizar la compraventa y el cambio de administrador y socios.

Comprar una sociedad limitada ya constituida puede ser una opción muy atractiva si buscas ahorrar tiempo y empezar a operar de inmediato. Pero no puedes perder de vista las desventajas y los riesgos.

Te conviene cuando valoras la rapidez y la practicidad, pero siempre con precaución y con toda la información sobre la mesa. Así podrás empezar tu negocio con seguridad y sin sorpresas desagradables.